15.04.09 / Poesía / Author: Sofia / Comments: (0)
Traje flores
no se para quién
cuando nadie las recibe
nadie las puede querer.
De colores marchitos
las quise comprar
penas pasadas
no quería llevar.
Son ramos frondosos
rebosantes de amor
negando el desprecio
de su vendedor.
Están de oferta
rosas rococó
porque en su tamaño no entra
tu gran decepción.
Traje flores
no se para quién;
quizás para una dama
que las quiere también.
08.04.09 / Poesía, Sobre mi / Author: Sofia / Comments: (0)
Quien escucha, quien responde
en esta ambigüedad
devastada por palabras insensibles
rebalsada en soledad.
Uno alienta, otro esconde
las secuelas de la verdad
en lo recóndito de lo perdido
sin atreverse a recordar.
Solo el ruido, es el viento
el que ha venido a saludar.
Un susurro, este aliento
exhalando la ansiedad.
Preguntando, consintiendo,
las cuerdas de la realidad
con un plan inocuo, indefenzo
procurar coartar la libertad.
Cinco saltos, voy perdiendo
la batalla de escalar
en caídas, repitiendo,
desde cero empezar.
Sin estrellas, este cielo
parece no apaciguar
las corrientes turbulentas
de la inmensa ciudad.
02.04.09 / Poesía / Author: Sofia / Comments: (0)
Hoy ya no quiero pensar,
quizás lo haga mas tarde
confundiendo la verdad
de lo innegable.
Hoy ya no quiero dormir,
quizás lo haga mas tarde
olvidando lo que es soñar
escapando de pesadillas imborrables.
Hoy no quiero caminar,
quizás lo haga mas tarde
para llegar a ningún lugar
en los tiempos de nadie.
Hoy no quiero recordar,
quizás lo haga mas tarde
para asumir la realidad
sin olvidadar lo inolvidable.
Hoy no quiero escribir,
quizás lo haga mas tarde
para razgar el papel
con las penas mas amables.
Hoy no quiero llorar,
quizás lo haga mas tarde
para huir de la soledad
de muros impenetrables.
Hoy no quiero lamentar,
quizás lo haga mas tarde
recapacitar al despertar
y construir un mundo maleable.
Hoy no quiero decidir,
quizás lo haga mas tarde
al tomar las riendas de esta farsa
para escapar mas adelante.
Hoy no quiero discutir,
quizás lo haga mas tarde
para terminar de lamentar
las demoras del cobarde.
15.12.08 / Poesía, Preguntas, Sobre mi / Author: Sofia / Comments: (0)
Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpaso en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.
Julio Cortázar, Rayuela
25.11.08 / Poesía, Sobre mi / Author: Sofia / Comments: (13)
La lluvia del otoño
el verano se llevó.
Pétalos de rosas rojas
olvidaban su color.
La mañana escondía su rocío,
despertaba tristemente el sol.
Alguaciles respondían al llamado
de la última gota de calor.
Cirros enfurecidos
imponían su esplendor.
La lumbre cubría la neblina
sin disolver el gris espesor.
El verano se había ido
oscurecido por el sol que no salió.
Las hojas caían suavemente,
en la acera mojada del vaivén.
Oro en la incertidumbre
empalidecía el alrededor.
Se habian robado la expectativa,
pero en mi corazón parecía primavera.
17.09.08 / Poesía / Author: Sofia / Comments: (0)
Sisea la rutina petulante
entre la melanina del noble ópalo,
se confunde en destellos ambulantes
con el rostro que nunca reconoció el semblante.
Las palabras medriocres
se convierten en caricias para el alma
líneas agenas a la familidad común,
perfuman el vestido que no has visto aún.
Inverosímil realidad ofrecida
a los brazos del hada encantada,
con movientos sutiles recuerdas los haces pueriles
de la pasión en semillas sosegadas.
Un portaretratos de la ilusión perdida
asemejado a la melancolía escondida
con pinceladas translúcidas de albedrío
recuerdan un amor no correspondido.
09.06.08 / Poesía / Author: Sofia / Comments: (1)
Por complacerte, desconocido,
he caido en tu pena.
Acaso estoy hecha
de lo que tu observas?
No recuerdo tu rostro
tu voz inaudible,
miradas furtivas escondidas
en apariencias sutiles.
Te confundes
con el mundo que me rodea
perteneces a aquello que no tiene forma ya
por poseer aquella definida y estática,
de lo que alguna vez quisiste escapar.
Estás, te vas.
Desapareces
Tus ojos tienen mil colores,
desechas las manos en furtivos corazones.
Ahora tu presencia me limita
cuando tu ausencia es evidente
y sin embargo, anhelo fervientemente
que desaparezcas de mi subconsciente.
Un rostro sin dueño
con susurros esquivos
disfrutando del vaivén del viento.
Aquí y ahora
me das tu mano,
despliegas las alas
de tu mundo mundano.
Un reflejo marchito
me invita a entrar
lugares extraños,
sin dueño estarán.
Perdida la noche
te fué a buscar
para complacer al extraño,
que mira hacia las estrellas
al caminar.
12.05.08 / Poesía / Author: Sofia / Comments: (3)
Dime en qué te has convertido
pequeño ángel de alas rotas,
conserva tu luz radiante
pierde la frescura de un alma pura.
Engaña y seduce con tu brillo imaginario
a las moscas que solo buscan tu ámbar
descubre tu rostro oculto,
tras la cascada del desierto.
Complaciente voluntad marchita
renace de tus cenizas quebradas,
esparcidas por la brisa,
en lugares incomprensibles.
Mártir ensombrecido,
a tus pies esparciré rosas
para inmortalizar tu horizonte
al tirar de tu carroza.
Resuenan las campanas
en tu nombre dormido;
Resuenan las campanas
en tu amanecer perdido.
Anónimo
24.04.08 / Poesía, Sobre mi / Author: Sofia / Comments: (5)
Escrito en 2006.
Elevado hacia el manto etéreo, se desdibujan las siluetas de una jueventud olvidada. Maduro ya el fruto con el dulce aroma de las primavera, se desprende de aquello que alguna vez fue su refugio. ¡Donde el límite no existe es tu destino! Pero no olvides las sombras que tuyas fueron, triste consuelo.
Cristal inocuo de ojos luminosos, abre tus puertas sin llave; el ardor cansino resiste y se debilita. ¿Recuerdas, acaso, las paredes descascaradas de tu niñez? Corazón sin confines, no ates tus promesas, que el vuelo seduce, donde el regreso no te busca.
Sueñas con brillantes colores que admiración germina, mas no medites en tu huida el calor del olvido. Tú elegiste ser magestuoso, en un tiempo traicionero. No seduzcas a la fiel criatura, que no ha probado el susurro del viento.

Asi naces, extraño, de a miles en miles.
En recuerdos y en canciones. En odio y decepciones. Vete, pero no ostentes en llevarte el destello de tu luminosidad, cual fuera elixir sagrado, tal vez dulce veneno.
Rozas con tu perfume de corolas tu efímero hogar, del que tantas veces dueño eres. Mas si pudiera el destierro detenerte, morarías una vez mas aquí.
Deja los restos. De nada sirven ya, pequeña sonriente. Que tu belleza atriga ilusos ingenuos, cuando tú, ya hayas remontado el vuelo. Cuando la noticia, ya no sea novedad.
27.03.08 / Poesía / Author: Sofia / Comments: (7)
Lágrimas presas
fugitivas,
de la injusta acusación
apresadas
retenidas
en ojos color cartón.
Se escapan
se rehuyen
las vuelven a encarcelar,
con las esposas invisibles
de la intolerabilidad.
Encerradas
no son llanto,
solo amarga tempestad
abrazando los barrotes
de quien busca libertad.
Los sentimientos
su amigos,
en la celda las acompañarán
bajo la penumbra,
ocultos
sin confesiones que gritar.
Cadena perpetua
se ha dictado,
no pueden ni respirar;
se arrepienten
se marchitan,
a veces quieren volver atrás.
Lejos del infame espejo
que su esencia pierde ya,
solo cerca, cara a cara
de la horrenda realidad.
Ahora
inocentes
los pueden escuchar,
lamentando haber salido
de su silencio sepulcral.
Una frontera
imponente
se alza mas allá ;
mas el nuevo refugio se convierte
en la cárcel de verdad.